Ciberseguridad

Por qué el 90% de los ciberataques empiezan con un error humano (y cómo prevenirlo)

Cuando una empresa sufre un incidente de ciberseguridad, la reacción habitual es buscar el fallo técnico: el antivirus que no funcionó, el firewall mal configurado, el sistema sin actualizar. En la mayoría de los casos, el fallo no estaba en la tecnología. Estaba en una decisión humana: un clic en un enlace, una contraseña reutilizada, un archivo adjunto abierto sin verificar.

El dato que lo cambia todo

Según el informe anual Verizon Data Breach Investigations Report, el factor humano está presente en más del 90% de los incidentes de ciberseguridad documentados. IBM Security cifra en su Cost of a Data Breach Report que los ataques iniciados mediante ingeniería social —es decir, manipulando a personas en lugar de sistemas— son los que generan un coste medio de resolución más elevado.

Estos datos tienen una implicación directa: invertir únicamente en tecnología de seguridad sin invertir en las personas que la utilizan es como instalar una puerta blindada y dejar la llave puesta por fuera. La tecnología protege frente a ataques automatizados, pero no puede proteger a un empleado que introduce sus credenciales en una página falsa convencido de que es legítima.

Los errores humanos más frecuentes en ciberseguridad

No todos los errores tienen el mismo impacto ni la misma frecuencia. Estos son los que aparecen de forma más recurrente en los incidentes que afectan a pymes:

Hacer clic en enlaces o archivos adjuntos maliciosos
El phishing sigue siendo el vector de entrada más utilizado porque sigue funcionando. Un email que simula ser una notificación del banco, una factura de un proveedor conocido o un aviso de Correos con un enlace de seguimiento puede engañar a cualquier persona que no esté entrenada para reconocer las señales de alerta. En 2026, los ataques de phishing generados con inteligencia artificial son prácticamente indistinguibles de comunicaciones legítimas en cuanto a redacción, formato y personalización.

Usar contraseñas débiles o reutilizadas
«123456», el nombre de la empresa seguido del año, o la misma contraseña para el correo corporativo, la plataforma de gestión y la cuenta personal de Amazon. La reutilización de contraseñas es especialmente peligrosa porque cuando una base de datos de cualquier servicio se filtra, algo que ocurre con una frecuencia mucho mayor de lo que se percibe, todas las cuentas que comparten esa contraseña quedan expuestas simultáneamente.

Compartir credenciales entre compañeros
Una práctica habitual en equipos pequeños que «facilita el trabajo» pero que elimina por completo la trazabilidad de los accesos, impide detectar comportamientos anómalos y significa que cuando un empleado abandona la empresa, sus credenciales siguen activas en manos de otras personas.

Conectarse a redes wifi públicas sin protección
El empleado que trabaja desde una cafetería o un aeropuerto conectado a una red wifi abierta sin VPN activa está transmitiendo datos potencialmente sensibles por un canal que cualquier persona con los conocimientos básicos puede interceptar.

Instalar software no autorizado
Una extensión de navegador que «mejora la productividad», un programa descargado de un sitio de dudosa procedencia o una aplicación gratuita que promete funcionalidades de pago. Cualquiera de estos elementos puede contener malware que opera en segundo plano sin generar ninguna alerta visible.

Ignorar las actualizaciones de seguridad
El aviso de actualización que se pospone indefinidamente porque «ahora estoy ocupado» deja abierta una vulnerabilidad conocida durante semanas o meses. Los atacantes escanean activamente sistemas sin actualizar buscando exactamente esas ventanas de exposición.

Por qué ocurre: el problema no es la mala intención

Es importante subrayar que la mayoría de estos errores no se producen por negligencia ni por falta de interés en la seguridad. Se producen porque las personas no han recibido la formación ni la información necesaria para reconocer las amenazas actuales.

Un empleado que abre un archivo adjunto malicioso no lo hace porque quiera comprometer la seguridad de la empresa. Lo hace porque el email parecía legítimo, porque nadie le había explicado cómo reconocer un ataque de phishing y porque en ese momento estaba gestionando veinte cosas a la vez.

La ciberseguridad no es un problema de voluntad: es un problema de conocimiento y de contexto. Y eso significa que tiene solución.

Qué puede hacer tu empresa para reducir el riesgo humano

La buena noticia es que el factor humano, a diferencia de muchas vulnerabilidades técnicas, se puede mejorar de forma significativa con inversiones relativamente modestas:

Formación básica en ciberseguridad para todo el equipo
No hace falta convertir a los empleados en expertos en seguridad informática. Hace falta que sepan reconocer un email de phishing, que entiendan por qué no deben reutilizar contraseñas y que conozcan el protocolo a seguir cuando detectan algo sospechoso. Una sesión de formación anual actualizada con los vectores de ataque más recientes reduce drásticamente la exposición al riesgo.

Simulaciones de phishing controladas
Algunas empresas realizan campañas de phishing simulado internamente: envían emails falsos a sus propios empleados para medir cuántos hacen clic y usar los resultados como base para formación personalizada. Es la forma más efectiva de evaluar el nivel real de exposición y de generar conciencia sin que nadie tenga que sufrir un ataque real.

Políticas de contraseñas y gestores corporativos
Establecer una política de contraseñas que prohíba la reutilización y exija un nivel mínimo de complejidad, combinada con un gestor de contraseñas corporativo, elimina la mayoría de los riesgos asociados a credenciales débiles sin añadir carga cognitiva al empleado.

Autenticación en dos pasos en todas las cuentas críticas
Como ya hemos explicado en este blog, el 2FA convierte una credencial comprometida en un acceso bloqueado. Es la segunda línea de defensa más efectiva después de la formación.

Protocolos claros de verificación
Definir protocolos simples para situaciones de riesgo: cómo verificar la legitimidad de un email antes de hacer clic, a quién notificar cuando se detecta algo sospechoso, qué hacer si se cree haber cometido un error de seguridad. La ausencia de protocolos hace que los empleados tomen decisiones individuales bajo presión, que es exactamente cuando se producen los errores.

El papel del proveedor IT en la reducción del riesgo humano

Un proveedor IT externo no puede estar presente en cada decisión que toma cada empleado. Pero sí puede crear las condiciones técnicas y organizativas que reducen el impacto de los errores humanos cuando se producen.

Eso incluye implementar filtros de correo que bloqueen la mayoría de intentos de phishing antes de que lleguen a la bandeja de entrada, configurar sistemas de detección de comportamientos anómalos que alerten cuando una cuenta actúa de forma inusual, gestionar las actualizaciones de seguridad de forma centralizada para que no dependan de la decisión individual de cada empleado, y proporcionar formación básica al equipo como parte del servicio de mantenimiento.

La ciberseguridad efectiva combina tecnología y personas. Ninguna de las dos capas es suficiente por sí sola, y un buen proveedor IT lo sabe.

Habla con Epic y evalúa el nivel de exposición real de tu empresa

Preguntas Frecuentes

¿Es posible eliminar completamente el riesgo humano en ciberseguridad?
No. El riesgo cero no existe en ningún sistema que involucre personas. El objetivo no es eliminarlo sino reducirlo hasta un nivel gestionable y disponer de los mecanismos de detección y respuesta necesarios para minimizar el impacto cuando se produce un incidente. Una empresa bien preparada no es la que nunca sufre ataques: es la que los detecta rápido y los contiene antes de que generen daño grave.

¿Con qué frecuencia debería formarse al equipo en ciberseguridad?
La formación anual es el mínimo recomendado, pero el panorama de amenazas evoluciona rápidamente. Lo ideal es una sesión anual de actualización combinada con comunicaciones periódicas sobre amenazas específicas de actualidad —por ejemplo, cuando se detecta una campaña de phishing activa que está afectando a empresas del sector. La formación puntual tiene mucho menos impacto que la concienciación continua.

¿Qué hago si creo que un empleado ha cometido un error de seguridad?
Actuar rápido es más importante que actuar perfectamente. Los pasos inmediatos son: aislar el equipo afectado de la red si es posible, cambiar las contraseñas de las cuentas potencialmente comprometidas y contactar con el proveedor IT para evaluar el alcance del incidente. No esperar a estar seguro de que ha pasado algo grave: en ciberseguridad, las horas de reacción marcan la diferencia entre un incidente contenido y una brecha con consecuencias graves.

La tecnología de seguridad es necesaria pero no suficiente. El eslabón más fuerte o más débil de la cadena de seguridad de cualquier empresa siempre será humano, y eso no es una debilidad estructural: es una oportunidad de mejora concreta, medible y alcanzable con los recursos adecuados.

Contacta con Epic y descubre cómo reforzar la seguridad de tu empresa desde las personas

Author

Epic Informática

Asesoramiento, análisis, consultoría y acompañamiento. Adaptados a las necesidades de cada cliente.

Epic Solutions
Epic

Hola! 👋

¿Necesitas ayuda?

Iniciar chat