Cuando una empresa contrata un servicio de mantenimiento informático, lo habitual es que el proveedor garantice verbalmente que «responderá rápido» y que «estará disponible cuando se necesite». Sin un SLA, esas garantías no valen nada. No porque el proveedor sea deshonesto, sino porque sin un documento que defina exactamente qué significa «rápido» y qué implica «disponible», no […]